El pasado 16 de diciembre de 2015 el diario británico The Independent publicó un artículo en el que proponía al lector que cumplimentara un sencillo test de 14 preguntas para conocer cuántos años aproximadamente le quedaban de vida (http://ind.pn/1SNYWes). Es una elaboración desarrollada a partir de los trabajos realizados por investigadores de la Universidad de Pensilvania sobre una cohorte de 500.000 personas a la que se ha seguido durante más de 10 años.
Para seguir leyendo clikar aquí: http://www.fundacionsistema.com/vivir-hasta-donde-se-pueda-pagar/
miércoles, 3 de febrero de 2016
jueves, 28 de enero de 2016
Una nueva agenda para la Salud Mundial: los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Manuel Díaz Olalla, médico y cooperante
Es justo admitir que desde la formulación de los Objetivos del Milenio (ODM) se han conseguido logros históricos en materia de reducción de la mortalidad infantil, mejora de la salud materna y lucha contra el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades infecciosas. Desde 1990, las muertes infantiles susceptibles de ser evitadas disminuyeron en más del 50% a nivel mundial y la mortalidad materna cayó en un 45 % en todo el mundo. Además, las nuevas infecciones por causa del VIH/SIDA disminuyeron un 30 % entre 2000 y 2013 y más de 6,2 millones de personas se salvaron de la malaria.
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Lo más lamentable de todo es que estas muertes se pueden evitar con prevención, tratamiento asequible, educación, campañas de vacunación y programas de salud sexual y reproductiva. Porque a pesar de los llamativos logros señalados antes, las personas más pobres y vulnerables siguen sufriendo de forma desproporcionada mala salud y situaciones intolerables de precariedad en sus condiciones de vida. En la práctica totalidad de las áreas del desarrollo humano afectadas por los ODM, cuando ha ocurrido el progreso global ha sido a costa de que unos, ya sean países o grupos sociales, avancen mucho más que otros, agudizándose de esta manera y de forma clara la desigualdad.
Publicado en el diario Público y en Actualidad Humanitaria el 27 de Enero de 2016
Para seguir leyendo clikar aquí: http://bit.ly/1P0cLl0
miércoles, 6 de enero de 2016
Nueva entrada en el blog "No le digas a mi madre que trabajo en salud pública", con el título "Estudio de salud de la ciudad de Madrid 2014: conocer para saber, conocer para intervenir"
"Recientemente se ha presentado el “Estudio de Salud de la
ciudad de Madrid 2014”. Es un trabajo desarrollado por profesionales de Madrid
Salud (Ayuntamiento de Madrid), que se puede leer o descargar desde la página
web www.madridsalud.es, a través del
link: http://bit.ly/1IROkZF . En él se
analiza la situación de la salud de la población madrileña, los factores que la
determinan y la distribución de problemas en diferentes grupos de población definidos
por características demográficas, socioeconómicas o de zona residencial. La existencia de un estudio previo (2005) y
la disponibilidad de otros actuales de España y Europa permiten dar a esta
visión una perspectiva simultáneamente longitudinal
y transversal."
Leer aquí:
http://noledigasquetrabajoensaludpublica.blogspot.com.es/2016/01/estudio-de-salud-de-la-ciudad-de-madrid.html
lunes, 19 de octubre de 2015
"¿La crisis de los refugiados?" No! Más bien La Crisis de Europa
(Entrevista realizada para la sección "Temas candentes" de la revista "Temas para el Debate" nº 251, Octubre de 2015. Reproducida por "Actualidad Humanitaria", 19 de Octubre 2015)
1.- ¿Qué medidas debe poner en marcha la Unión Europea para solucionar el actual problema humanitario de los refugiados?
2.-. ¿La situación actual debe enfocarse desde el punto de vista del control de fronteras dentro de la Unión Europea, o son necesarias otras políticas? ¿Qué políticas? ¿Se están respetando en Europa las normativas vigentes de asilo y refugio?
3.- ¿Deberían emprenderse nuevas iniciativas en este sentido? ¿Cuáles? 4.- ¿Cómo valora la posición que está manteniendo el actual Gobierno de España en esta crisis? ¿Qué tendría que hacer? |
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miércoles, 9 de septiembre de 2015
La crisis de los refugiados en Europa: no hay ayuda humanitaria sin denuncia
En Mayo de 1995, en plena guerra de los Balcanes, los
bombardeos del ejército croata expulsaron de sus casas y sus pueblos a 250.000
serbios que vivían en la región de la Krajina, mientras eran desposeídos de
todas su propiedades. La “Operación Tormenta”, como se conoció esa acción
bélica, está catalogada como la mayor actuación de limpieza étnica
ocurrida en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. En el curso de
las intervenciones de Ayuda Humanitaria a la población que huía hacia Banja
Luca (Bosnia Herzegovina) en las que tuve el privilegio de participar como
miembro del equipo de MDM internacional, localizamos el que ha sido considerado
como el mayor grupo de refugiados estables ubicado de forma espontanea en el viejo
continente desde la última gran guerra: el formado por los 20.000 musulmanes
leales a Fikret Abdic que huyeron desde la ciudad de Velika Kladusa a la zona
vecina de Croacia, instalándose en un valle cercano a la ciudad de Kuplensko,
cerca de Vojnic, donde les encontramos.
Salieron despavoridos por temor a las represalias del ejército
de Bosnia-Herzegovina cuando el gobierno bosnio y las tropas croatas se
apoderaron de la región, y cuando les localizamos estaban sitiados por estas
tropas, quienes incumpliendo los acuerdos de Ginebra no habían comunicado su
existencia, impidiendo de todas las formas posibles que cualquier tipo de ayuda
llegara hasta ellos. Se trataba lisa y llanamente de que escogieran entre morir
de hambre, sed y enfermedades o retornar a sus casas. La denuncia internacional
que, junto a la Cruz Roja , realizamos en Zagreb al día siguiente de su
localización (acaba de cumplirse 20 años de ello) visibilizó los problemas y
las necesidades de supervivencia de esas personas, facilitó la llegada de ayuda
internacional, creó las bases sobre las que se fraguaron los acuerdos que
consiguieron su regreso con garantías y, junto a otras intervenciones en el
mismo sentido, propició que, años después, el Tribunal Penal Internacional para
la Guerra de la antigua Yugoslavia juzgara y condenara a los criminales de
guerra que habían provocado tanta muerte y dolor en la población inocente:
desde Gotovina a Babiç, pasando por el ex-presidente croata Tudjman.
En la concepción del moderno humanitarismo nadie discute que
una intervención no es aceptable si la atención no va acompañada de la denuncia
de quienes provocan el sufrimiento de la población. Hay que ser la voz de las
víctimas, nos han dicho, sobre todo cuando estas no pueden levantarla. La
justicia forma parte de la acción humanitaria, es un derecho de quienes son
bárbaramente castigados y el silencio o la imparcialidad malentendida, la que
se interpreta como “no tomar partido”, son siempre cómplices de los verdugos.
Mientras pienso en ello veo cómo, dos décadas después de aquéllos penosos
sucesos que acabo de relatar, esos tristes records han sido fulminados en pocos
días en Europa. Varios cientos de miles de refugiados o aspirantes a serlo,
triste anhelo, vagan, o sueñan con hacerlo, por una Europa insolidaria y cruel
que les rechaza después de haber contribuido tanto y tan eficazmente a su
desgracia. En algún país, como en Hungría, se les confina ya en campos de
internamiento que remedan malos vestigios de la época más oscura de este
continente, mientras se construyen a toda prisa vallas sobre alambradas para evitar
que sigan llegando. Proceden, nos dicen, de Siria, de Irak, de Afganistán, de
Libia o de Eritrea, y uno se pregunta cómo y por qué han llegado hasta aquí.
Conviene no perder la memoria.
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lunes, 7 de septiembre de 2015
Objetivos de Desarrollo Sostenible: el sueño nace roto
El presente año 2015 es el último del periodo en el que el mundo pretendió alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que se inició en el año 2000. Es, por tanto, tiempo de evaluar lo conseguido y lo que quedó por lograr y de definir el futuro que queremos. Sobre lo primero poco diremos aquí después de tanto como se ha escrito en estos últimos meses. Solo recordaremos que el balance, al contrastar los resultados sobre las metas que se plantearon, arroja más sombras que luces, aunque algunos avances hayan sido muy notables, como los registrados en reducción de la pobreza extrema y de la mortalidad infantil y materna.
Porque es precisamente uno de sus fracasos más estrepitosos, el retroceso mundial en sostenibilidad ambiental, el que obligatoriamente pone el foco sobre cualquier iniciativa futura. Éstas se van configurando ya en forma de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La conclusión del proceso de negociación de esas nuevas metas ha durado más de dos años y ha contado con la participación de la sociedad civil, acordándose un programa ambicioso de 17 ODS que se articulan alrededor de los grandes anhelos de la humanidad, que son acabar con la pobreza, promover la prosperidad y el bienestar de las personas y lograr progresos nítidos en la protección del medio ambiente para el año 2030.
Continúa leyendo aquí: http://bit.ly/1Jy9YM5
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