martes, 14 de agosto de 2018

Nueva entrada en el blog "No le digas a mi madre" : Esperanza de Vida en la ciudad de Madrid, desigualdades y su relación con el nivel socioeconómico, nuevas aportaciones a un viejo dilema


La esperanza de vida al nacer (EV) es el indicador integral de la salud de una población más conocido y fiable. Paradójicamente se elabora a partir de los datos de mortalidad y su uso se ha generalizado en los últimos años.

Presenta la característica de que es comparable entre distintas poblaciones y que su significado es generalmente comprensible. Por ello refleja bien las desigualdades sociales en la salud, permitiendo el seguimiento de su evolución.
El informe Black (Reino Unido, 1977) fue el primero en dar visibilidad a esas desigualdades al demostrar que la mortalidad de los profesionales y directivos británicos era un 50% menor que la de los trabajadores manuales, hasta tal punto que si estos hubieran tenido las mejores tasas de mortalidad de que disfrutaban aquéllos se hubieran registrado en Inglaterra 74.000 fallecidos menos entre 1972 y 1974.
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domingo, 11 de marzo de 2018

Atención Primaria de Salud más necesaria que nunca, versión 2018 (a los 40 años de la Declaración de Alma-Ata) (nueva entrada en el blog "No le digas a mi madre...")




Tengo que reconocerlo de una vez: soy muy fan de la Declaración de Alma-Ata. Tanto, que más de una vez he tenido que soportar bromas y chanzas de compañeros y alumnos por ello.

- ¡Otra vez este pesao con Alma-Ata! ¡Que te estás quedando desfasado, que aquello pasó a la historia, que hay que avanzar…!


Y, la verdad, es que me desespero intentando sacarles de su error. Porque no puede quedarse anticuado lo que nunca se pudo desarrollar como se había planificado. Pues lo cierto es que en el complejo escenario de las relaciones internacionales no se ha consensuado nunca un listado más avanzado que ese de propósitos para la salud y el bienestar de las personas. Juzguen si hay, o no, razones.

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sábado, 10 de febrero de 2018

Nueva entrada en el blog No le digas a mi madre...: "La salud de niños y niñas y las dificultades económicas de las familias para asegurar una alimentación suficiente y saludable"

 
La alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena, presentó recientemente los resultados de una investigación realizada por Madrid Salud, el organismo de salud pública del Ayuntamiento de Madrid, sobre la situación nutricional de los niños y niñas madrileños de 3 a 12 años y la situación económica de sus familias.
Latía debajo del interés por ese conocimiento el pulso de comprender el efecto de la crisis económica en los más débiles, reconocer las características de los más perjudicados y también averiguar cómo se distribuyen en la geografía urbana. De esa forma se podrán articular algunas medidas que permitan paliar los efectos de la mala alimentación en la salud de los pequeños, en su desarrollo y en su bienestar.

Fuente: El blog de Diego

Los resultados son tan contundentes como preocupantes. Apenas existe bajo peso o  delgadez patológica en la infancia madrileña, pero el sobrepeso y la obesidad afecta a 4 de cada 10 niños y niñas (más de 110.000 escolares de educación infantil y primaria), se da más frecuentemente en los barrios y distritos que registran más precariedad y es más común en los escolares que hacen menos ejercicio físico o realizan alguna comida delante del televisor, la consola o el ordenador. Por otro lado, es interesante resaltar que la obesidad es 5 veces más frecuente en niños y niñas de familias de clase social desfavorecida frente a los de familias de clase alta y que la frecuencia de exceso de peso de cualquier categoría en los pequeños de hogares de inmigrantes supera holgadamente la mitad de todos ellos. Con todo, uno de los datos más llamativos y desalentadores, por la transcendencia que tiene de cara a las posibilidades de emprender medidas correctoras, es el hecho de que el 80% de los padres que tienen hijos e hijas con sobrepeso consideran que tienen un peso normal, al igual que le ocurre al 45% de los que tienen hijos con obesidad franca.


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martes, 30 de enero de 2018

Lechales '38

Nueva entrada en el blog "Que Hacinas ya no es Hacinas...":
Los lechales y su 38 aniversario.
Sorprendente, pero cierto....
Aquí: http://bit.ly/2GxMrm2

Los lechales con culeras

domingo, 16 de abril de 2017

Cuba y la salud de los pueblos olvidados: un ejemplo de solidaridad

Fuente: radiohc.cu

Indudablemente y por tantas circunstancias como sería imposible desmenuzar aquí, ningún país tan pequeño (11 millones de habitantes) ha marcado de forma tan determinante la historia de la humanidad, sobretodo de la que vive en África y en América Latina, en el último siglo y en el inicio del actual, como Cuba. Desde luego ninguno de los grandes de aquélla región (Colombia, Brasil, Argentina, México) dejó una huella tan profunda. Coincidiendo con el reciente fallecimiento del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, ha emergido el debate sobre los logros y las insuficiencias de su obra en estos últimos 57 años. Entre los primeros, con frecuencia silenciados o directamente tergiversados por los medios de comunicación internacional, destacan los indiscutibles resultados de su sistema sanitario que ha situado la salud de la población de ese país al nivel de los más desarrollados del mundo.

No por conocidos debemos obviar datos tan elocuentes como que la población cubana tiene una tasa de mortalidad infantil de las más bajas del mundo (menos de 5 niños menores de un año por cada mil nacidos vivos al año, 2015), una esperanza de vida al nacer de las más altas (rondando los 80 años), una cuadro epidemiológico de morbilidad y mortalidad propio de un país de alto nivel de desarrollo, o que Cuba ostenta  títulos tales como mejor país de Las Américas para que las mujeres se conviertan en madres (Save The Children, 2013) y  único país de esa región en erradicar la lacra de la desnutrición infantil (UNICEF, 2012). Si bien la salud de la población no es resultado único de la actividad del sistema sanitario, es evidente que el hecho de que Cuba sea uno de los países del mundo con mayor número de profesionales de la salud por habitante (90 enfermeras y 70 médicos por diez mil habitantes en 2014), tiene que ver con ello. Contrastan las contundentes cifras con las de Europa y América Latina ese mismo año, pues sus ratios de médicos por habitante, por ejemplo, fueron de 33 y de 21, respectivamente, siempre por diez mil. Se lo paga Cuba, a pesar de la enorme sangría que supone el injusto bloqueo norteamericano, porque esa es la filosofía que inspira su sistema político, dedicando un 10,57% del PIB a la salud (2015) muy por encima de países como EEUU, Alemania, Francia y España, pues nuestro país, tras los drásticos y también injustos recortes de estos últimos años cuantifica ese esfuerzo en tan solo un 6,29%. Cuestión de prioridades.

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martes, 25 de octubre de 2016

Claves para una atención sanitaria eficiente en las crisis migratorias

Fuente: Federación Kamira

  Las crisis migratorias son procesos agudos definidos por el hecho de que un gran número de personas se ve obligado a abandonar su país para buscar refugio, seguridad y mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Son, por tanto, crisis humanitarias complejas, que son aquéllas que se caracterizan, además de por el movimiento poblacional, por estar provocadas por la guerra o por situaciones de violencia (rara vez se dan tras catástrofes naturales) y por amenazar gravemente el bienestar y la vida de los afectados al verse desposeídos de recursos, servicios básicos y medios de subsistencia. De todos los tipos de crisis humanitarias el descrito configura el peor escenario de los imaginables para la salud de la población afectada, pues es en el que con mayor facilidad se producen epidemias de enfermedades transmisibles y hambrunas, causando por ello, excesos de mortalidad y de morbilidad muy destacables.

  La cantidad de personas que se desplazan y la rapidez con que lo hacen definen la condición de estos fenómenos y su gravedad, siendo un elocuente ejemplo de ello la situación que se vive en Europa en la actualidad. Solo en 2015 se calcula en más de un millón de personas las que ingresaron en nuestro continente, la mayoría procedentes de Siria, Irak, Afganistán y Libia. A pesar de las condiciones invernales y de los intentos de bloquear la ruta marítima que les conduce hasta aquí, la gente no ha dejado de huir y entre enero y mayo de 2016 más de 180.000 personas han llegado a Europa y más de 1.200 han muerto o han desaparecido en este mismo periodo.1 Ante esta situación es necesario recordar que las migraciones masivas y la escasez de alimentos subsecuente a las mismas han sido responsables de la mayoría de las muertes posteriores a los conflictos civiles en África y Asia en los últimos decenios.2